domingo, 22 de abril de 2012

Los Andes, Mendoza. Por Francisco Guerrero.

Maravilloso, en uno de los temas se me corrieron las lágrimas, es que es la música que escuchábamos, además me conmueve este tipo de personas, una estrella del rock, que transmite con sus canciones humildad, sencillez, sinceramente eso me puede”, comentó Joe Moya, reconocido músico mendocino al salir del recital que el músico, cantante y compositor inglés, Roger Hodgson (Supertramp) ofreció la noche del viernes en el Estadio Arena Maipú. Y si, realmente Joe tiene razón, porque fue una noche mágica que vivieron los más de 1.500 mendocinos que se animaron a recordar viejas épocas, cuando tal vez eran niños, adolescentes o muy jóvenes. “Mendoza es hermosa, las montañas, los viñedos”, comentó el artista al inicio y prometió a su querido y respetado prometió dos horas de su mejor música. “No lo puedo creer todavía, estuve allí y me siento como en un sueño, tengo que tomar el camino más largo para llegar a mi casa, como dice una de sus canciones”, confió María Gabriela, una de sus tantas fans, que como Anita Percerutti había anunciado su presencia vía Facebook. Eran varios los que deambulaban luego de la actuación de una estrella del rock internacional en Maipú. Daniel Calvo, que acompañaba en el sentimiento a Joe Moya tampoco podía dejar de olvidarse las melodías de los casi 20 temas que brindó. La mayoría cargados de sentimiento y espiritualidad. “Es que este tipo se presenta como es y sus canciones son su reflejo, muy creyente, que está en contra de la guerra, los zoológicos y a a favor de la libertad y la vida”, indica un viejo rockero mendocino que por nada del mundo se iba a perder esta oportunidad. Aquel cantante de Supertramp interpretó para el deleite de la gente, los hits que se empezaron a escuchar a mediados de los ‘70 y hasta casi fines de los '80, como “Canción Lógica” y “In Jeopardy”. “Dreamer”, se lo dedicó a los “bambinos” que estaban en la sala maipucina. A la hora de tocar “Breakfast in América”, el líder, acompañado por otro tecladista, un baterista, el bajista y el especialista en instrumentos de viento, su amigo y traductor de español, Hodgson explicó que para componer esa canción se había inspirado en las chicas lindas de California, pero ahora había visto que las Argentinas eran tan lindas como ellas. Contó que estaban sorprendidos de la belleza de las mujeres argentinas. Y el homenaje se pudo apreciar durante su interpretación del tema, cuando habla de tomar un jumbo para cruzar el océano para ver América y ver las chicas en California. En la repetición de esa estrofa cambió California por Argentina que el público agradeció con un respetuoso aplauso. El “monstruo”, como le gritaron, ejecutó sus temas sin mayores modificaciones, prácticamente tal cuál la gente los escucha en un disco. Se destacaron los temas “Fool’s overture”, que al inicio se escucha la grabación de un discurso de Winston Churchill y en “Death an a zoo”, que por momentos el Estadio Arena pareció convertirse en un sitio de África, gracias a los efectos logrados por el conjunto. “No me iba a perder a este grande del rock, hice el esfuerzo y todavía estoy aquí”, comentó Jorge Albornoz, quien desde la madrugada del viernes comenzó a armar equipos, tanto en Maipú, como en otros lugares. Este ex disc jockey recordó la mayoría de los temas “movidos”, que solía poner para divertir a los chicos de principios y mediados de los ‘80. “Aquí estamos, es parte (Supertramp) de nuestras vidas, cuando éramos más jóvenes, es la música que nos gusta, aunque ya no estamos jóvenes”, consideró la diputada Patricia Gutiérrez, que fue al recital acompañada por su amiga Laura Montero, la senadora nacional y sus hijos. “Qué querés que te diga, este tipo es un maestro, no tan lejos de Roger Waters, que sin desmerecer su monumental obra, tiene toda una campaña de marketing detrás y llenó 9 estadios de River; está bien, estamos hablando de The Wall. Ya sé, Hodgson es otra cosa, pero musicalmente no está tan lejos”, señaló Marcelo Contreras, músico desde niño y hermano de la cantante Mariela Contreras, haciendo alusión a que el ex líder de Supertramp dejó de lado la gran industria musical para vivir una vida más tranquila entre paisajes naturales. Y sus recitales reflejan es cambio, el interés por el mundo y la gente común.

Diario Uno Mendoza, por Ramiro Ortiz.

“Este show delata la edad”, se escuchó decir más de una vez entre risas a los que se encontraban a los abrazos en el recital que el ex Supertramp Roger Hodgson ofreció el viernes en el Arena Maipú. Y sí, unidos por la nostalgia de escuchar esa voz fina, capaz de ignorar toda erosión temporal o desgaste profesional, casi 1.500 mendocinos, en su mayoría cuarentones, recordaron viejas épocas con los himnos que el grupo británico construyó en los ‘70.
El cantante y compositor pasó por aquí con su gira Breakfast in America, en la que principalmente repasa las canciones más populares de Supertramp como School, In Jeopardy o Take the Long Way Home, con la que abrió el show pasadas las 22.30. Con tranquilidad, pero con mucha calidez y simpatía, Hodgson mantuvo fluida la comunicación con sus seguidores, aunque no se cansó de manifestar que le gustaría poder hablar español. “Las canciones son pedazos de mi corazón, de mi vida, espero que vivan buenos recuerdos, dejemos afuera los problemas por estas dos horas y pasemos un buen rato juntos”, invitó el músico. Desde los infaltables Dreamer o The Logical Song, hasta composiciones sinfónicas más elaboradas y extensas como Child of Vision o Fool’s Overture, el cantante se acompañó con sus teclas o guitarra mostrando un inusual respeto por los arreglos y orquestaciones originales. Lamentablemente el sonido de la sala no fue el mejor, desparejo y estridente, pero Hodgson y su banda, integrada por cuatro músicos de los cuales destacó el canadiense Aaron Macdonald en vientos, accesorios, coros y más intervenciones, remontó la noche a fuerza de carisma y un repertorio contagioso y archiconocido. Pasada la medianoche, llegaron los gritos, las ovaciones y hasta el baile final con Give a Little Bit e It’s Raining Again. Ramiro Ortiz

sábado, 21 de abril de 2012

En breve.

En los próximos días, crónica, fotos y videos de la actuación en el Lawn Tennis. En tanto, a disfrutar de esta fotogafía tomada por Patrice Verret, quien vino especialmente desde Francia para disfrutar del concierto en Buenos Aires.

jueves, 19 de abril de 2012

¡Bienvenido a Buenos Aires!

Hoy es el día.


(Foto de Darío Cantenys)

miércoles, 18 de abril de 2012

Lawn Tennis. Como llegar



El tradicional Buenos Aires Lawn Tennis Club, dedicado a promover la práctica del tenis por más de cien años, ahora amplía sus horizontes y abre sus puertas al mundo del espectáculo. En un atractivo entorno, rodeado de los bosques de Palermo, la gente podrá disfrutar de los espectáculos musicales al aire libre.
Otra característica que el club buscará explotar es la comodidad, por su ubicación estratégica.
La primera presentación será con Roger Hodgson, voz de la banda británica Supertramp, el próximo 19 de abril. El predio, ubicado en Olleros 1510, tiene capacidad para alojar hasta 6.000 personas en un formato de armado tipo campo, o de 4.400 personas con butacas.
Los ingresos serán por Olleros, Valentín Alsina y Agustín Méndez. El club forma parte del Parque Tres de Febrero, lo que hace que el público pueda, además de disfrutar de un buen espectáculo, distenderse del paisaje urbano. El Lawn Tennis ofrecerá gastronomía para quienes deseen consumir algo durante el recital. Además, gracias al diseño de su arquitectura, todas las localidades tendrán una excelente visión.
Según un comunicado difundido por la empresa, se contará con sistemas de sonido e iluminación de última generación.
¿Cómo llegar? Dada su ubicación, al Lawn Tennis cuenta con amplia disponibilidad de medios para llegar:

Líneas de colectivos:
Por Luis María Campos: 19-59-60 (parada Olleros y L.M. Campos)
Por Bosques de Palermo: 130 (parada al finalizar el Lago de Palermo, Calle Andrés Bello y Av. De los Ombúes)
Por avenida Cabildo: 33-37-42-59-60-107-152-160-161-168 (parada Olleros y Av. Cabildo)
Por Barrancas de Belgrano: 15-29-38-42-44-55-60-63-64-65-113-114-118 (tomar tren a la siguinete estación (hacia Retiro) a Lisandro de la Torre

Tren:
Ferrocarril General Mitre ramal Retiro-Tigre: Estación Lisandro de la Torre.

Subte:
Línea C: Constitución a Retiro: desde Retiro tomar Ferrocarril General Mitre (ramal Retiro-Tigre) hasta la siguiente estación: Lisandro de la Torre.
Línea D Catedral- Congreso de Tucumán: bajar en estación Olleros. Por esa misma calle se arriba a la puerta del club.

Auto:
Desde Zona Norte: en automóvil por Lugones hasta La Pampa, doblar a la derecha, cruzar Figueroa Alcorta y doblar a la izquierda en la primera cuadra (Castañeda/Av. Ernesto Tornquist), bordear el lago de Palermo (a mano izquierda) y el Campo de Golf Municipal (a mano derecha) hasta que encuentre el corte de calle.

Entrevista en "La Capital" de Rosario, Argentina


"Aún disfruto de cantar y además siento que soy mucho más sabio"

El ex Supertramp Roger Hodgson ofrecerá un recital esta noche en Metropolitano. El músico inglés habla de sus shows actuales y de su pasado de estrella del rock internacional.


Roger Hodgson, la voz de Supertramp, actuará esta noche en Metropolitano a las 21.30 en un show en que no faltarán temas clásicos del recordado grupo de rock progresivo inglés, como: "Breakfast in America", "The logical song", "Dreamer" o "Give a little bit".
Durante los años que Hodgson lideró el grupo junto a Rick Davies, entre mediados de los 70 y comienzos de los 80, Supertramp vendió más de 60 millones de discos y se convirtió en un fenómeno del rock a nivel mundial.

En la gira estás tocando mayormente los grandes éxitos de Supertramp, ¿los shows apuntan a ser un ritual nostálgico?

—No me siento para nada nostálgico. Ocurre que son mis canciones, son parte de mi historia, no hay forma de negarla. Además, soy un artista y es importante hacer feliz a la gente y creo que lo he logrado.

—Vos dijiste que a los 17 años escribiste canciones de la talla de "Breakfast in America", "The Logical Song" y "Fool's Overture" con un órgano barato que había comprado a un vecino. ¿Habías hecho un pacto secreto con el diablo? ¿O crear aquellas canciones fueron el resultado de alguna fórmula mágica?

—(risas) A los de 17 o 18 uno no piensa, solamente hace. Hice estas canciones con un órgano armónico que le compré a un vecino a 40 dólares y compuse mi primera canción "Breakfast in America", y fue antes de Supertramp. Pero la grabo luego con la banda y ahora a la distancia puedo decir que es genial que muchos de mis sueños de los 17 años se hayan hecho realidad.

—¿El álbum "Hai Hai" fue un trabajo distinto en tu carrera?, ¿marcó un cambio de rumbo?

—Creo que sobre todo marcó un cambio de rumbo por el accidente que tuve (un accidente casero), donde los médicos no sabían si iba a poder tocar de nuevo porque se me había roto un brazo.

—¿Cómo influyó el accidente en tu vida de aquellos años?

—Fue un momento muy traumático; por muchos meses tuve un yeso en el brazo y la incertidumbre de si podía volver a tocar. Recuerdo que estuve muy deprimido y en un momento tomé la determinación de que no iba a aceptar lo que los doctores dijeran. Recé mucho, hice rehabilitación física y finalmente mis esfuerzos dieron fruto y pude volver a tocar.

—Regresar a la ruta con nuevas giras después de años de calma y mucha espiritualidad, ¿fue una experiencia distinta?

—Aquellos años de calma fueron muy buenos, se los puedo recomendar a más de uno porque es posible perderse a sí mismo en la industria musical, especialmente si se es exitoso, por eso me tomé un tiempo para estar con mi familia, criar a mis hijos y disfrutar de la espiritualidad. Por suerte todavía disfruto de tocar y cantar, y además siento que ahora soy mucho más sabio.

—Cómo recordás la gira de comienzo de siglo acompañando a Ringo Starr?

—Fue una experiencia maravillosa, tengo una gran relacion con él. Además, fue genial que Ringo tocara la batería en "The Logical Song" (canción de Supertramp incluida en la gira de 2001 de Ringo Starr y Roger Hodgson). No sólo encontré a un músico impresionante sino a una gran persona.

Está escrito que en noviembre de 2005, diste tu primer concierto en Inglaterra en veinte años, ¿por qué esperaste tantos años para volver al país?

—No controlo donde voy, depende de dónde me lleve la productora. Además no me pareció algo raro... Lo cierto es que hoy estoy feliz de estar en Sudamérica otra vez. En realidad, fue más difícil volver a Inglaterra, aunque la gente me recibió bien.

—En Supertramp las canciones estaban firmadas generalmente por Davies-Hodgson, ¿ahora que ha pasado tanto tiempo de aquellos años, podés confesar la verdad: quién escribía las mejores canciones?

—La relación Davies—Hodgson fue parecida a la de Lennon y Mc Cartney (risas); en primer momento escribíamos las canciones juntos y después mantuvimos la firma pero escribíamos por separado. Una pista que te puedo dar es que todas las canciones que toco en mi show son las que yo compuse.

Rosario: preparativos para esta noche


Fotografía de Howard Heckers.

Crónica de "La Voz", Córdoba, Argentina.

Roger Hodgson en Córdoba: Una lección de rock y pop

Con una banda precisa y brillante, el ex Supertramp dejó una noche inolvidable a las más de dos mil personas que se acercaron al Orfeo. Crónica y lista de temas.



Por Pablo Leites 18/04/2012 02:22

Lo bueno de asistir a un concierto de Roger Hodgson es que no hace falta ser fan. Cualquiera de entre treinta y pico y sesenta años debe haber escuchado, tarareado o silbado alguna vez unos cuantos de los hits irrompibles que el señor desgarbado de aspecto de hippie sabio y bondadoso firmó cuando era la mitad más uno de Supertramp, o luego como solista. Un poco de eso se trataba la cita en el Orfeo a la que asistieron anoche unos dos mil entusiastas de la música. De corroborar en vivo y en directo lo que presentían cada vez que ponían Breakfast in America en el tocadiscos hace más de 30 años: que eran canciones inmunes al paso del tiempo.

Con un pequeño porcentaje de las elegidas para el setlist (pongamos In jeopardy, Dreamer, Give a little bit, Breakfast in America, Lovers in the wind, It's raining again y School), ya tendría Hodgson calidad suficiente como para destilar durante toda una carrera. Razon de más para asimilar que se trata de un impresionante constructor de canciones, además de un tipo privilegiado que mantiene intacta a los 62 la misma voz de tenor que se le reconoce desde los 20 y, sobre todo, un artista que proyecta desde el escenario un carisma sano, sin histerias y con el aspecto de quien hace rato hizo las paces con todo lo que podría alterarlo. De estrellato, nada.

Al frente del compactísimo tandem que integran Bryan Head en batería, Kevin Adamson en teclados, David Carpenter en bajo y Aaron Macdonald en saxos, armónica, teclados, coros y casi todo lo demás, Roger da una lección de interpretación de hits nacidos de irresistibles cepas pop y radiables para siempre como The logical song con la misma meticulosidad y respeto por su propia obra con el que aborda los once minutos y segundos que tiene la profundísima y compleja Fool's overture. Respeto, esa es la palabra. Como cuando decidió alejarse de todo el ruido, las grabaciones y las giras porque el negocio en que se había convertido todo amenazaba con robarle el placer de tocar y un accidente lo dejó diez años pensando.

Felizmente para los seguidores de Supertramp, y para él mismo, de esa década resurgió con un ímpetu que le dura y que instaló en escena anoche desde que salió con etérea camisa blanca y chaleco hasta que cerró, 19 temas más tarde y bañado de ovaciones.

En el interín, sacó a relucir un notable manejo de climas, un histrionismo sobrio y para nada exagerado y una permanente búsqueda de conexión con el público. "Debemos venir más seguido a Córdoba. ¿Saben? Me dan ganas de bajar y abrazarlos a todos", "Me encantan vuestros 'olés'" o "Mi español no es muy bueno, pero lo intentaré, será la parte cómica del show", fueron algunas de las muchas alocuciones que intercaló entre explicaciones amenas del origen de algunas de sus canciones.

Así, por ejemplo, es posible enterarse de que las preocupaciones centrales de su juventud, rectoras de su pluma en The logical song (quiénes sómos, para qué venimos al mundo, quién es Dios) no son tan distintas a las que, por ejemplo, asoman en Death and a zoo, una de las más recientes. "Si fueras un animal y te capturaran: ¿Preferirías morir o vivir en un zoológico", leyó en dificultoso castellano.

Musicalmente, además, no hay muchos compositores que hayan conjugado tan bien la complejidad sonora con cuidadas armonías melódicas. No en vano Hogdson se reconoció a sí mismo como un ferviente admirador de los Beatles. Como ellos, aunque más influído a veces por lo sinfónico que todo lo teñía en los '70, por cierto espíritu folk otras, Hodgson entrega en este World Tour 2012 perlas de su propia cosecha como Along came Mary, con chispazos de la música dodecafónica con que los de Liverpool asombraban en su Álbum blanco.

"Soy un ganador, soy un pecador. ¿Querés mi autógrafo?", tira en uno de los versos del desayuno americano más famoso del pop. Tres décadas más tarde, pareciera que Hodgson se trata a sí mismo como si no fuera una leyenda de la música. En el fondo, debe saber que lo es.

Lista de temas
Take the long way home
School
In jeopardy
Lovers in the wind
Hide in your shell
Easy does it
Sister Moonshine
Breakfast in America
Along came Mary
The logical song
Death and a zoo
Lord is it mine?
C'est le bon
Don't leave me now
Dreamer
Fool's overture
Two of us
Give a little bit
It's raining again

martes, 17 de abril de 2012

Sound check en Córdoba


Hace pocos instantes. Prueba de sonido en el Orfeo de Córdoba, Argentina. Fotografía de Howard Heckers.

Entrevista: Canal 10 de Córdoba

Excelente entrevista de Patricia Jalil

Set List Cordoba

Publicado en Facebook por Howard Heckers, aquí está el set list para esta noche.



La gran sorpresa, estreno en nuestro país, es "Babaji" de "Even in the Quietest Moments".
Comparten este estreno "C'est le Bon" y "Only Because of You". Tambien regresan "In Jeopardi" y "Death and a Zoo" interpretadas aquí en 1998. Ojalá toque la guitarra eléctrica.

Recordando el tour 2010

A tan sólo 48 horas de su actuación en el Lawn Tennis de Buenos Aires, 2 videos nos recuerdan el díalogo con el público de nuestro país.

video video

Roger Hodgson en "La Voz" de Córdoba, Argentina



Por Javier Mattio 17/04/2012

Entra por la puerta del hotel donde se aloja como un huésped más, después de un paseo de mediodía por el estacionamiento y el complejo de negocios que rodea al edificio donde se quedará dos días, antes de una incendiaria seguidilla de cuatro fechas en ciudades argentinas.

Roger Hodgson está radiante, lleva el pelo largo y canoso y viste de manera ligera y levemente formal, con pantalón largo y camisa. Su trato es sumamente modesto, actitud decididamente sencilla de alguien que prefiere dejar la etiqueta de “estrella de rock” de lado, para la anécdota enciclopédica que lo ubica como co–fundador de la legendaria banda británica Supertramp.

Así y todo, su gira actual, la que lo trae hoy al Orfeo, lleva el nombre de “Breakfast in America”, el mismo del mega–hit de su ex banda que aún hoy resuena en oídos generacionales o de jóvenes que acaban de chequearlo en YouTube.

Y es que el nombre del actual tour tiene esa intención: la de enfatizar que Hodgson “es” Supertramp, aunque su ex socio Rick Davies sea hoy el portador oficial del preciado nombre: “La gente no sabe quién es Roger Hodgson, pero sí conocen a Supertramp”, rectifica el cantante, y agrega: “Desconocen que la mayoría de los hits de la banda los escribí yo. Por eso es importante que la gira se llame así, pero además porque tocaré muchas canciones de Breakfast in America; el show es un homenaje el espíritu del disco y al de aquellos tiempos”.

Entonces, un Roger Hodgson renovado que ahora prefiere “desayunar” solo y a sus anchas en América, ya distanciado del bullicio de esas “chicas de California” y las firmas de autógrafos que ¿celebraba? ¿ironizaba? Breakfast in America. Pero, claro: la dieta de hits sigue siendo la misma.

“Me encanta tocar solo. Supertramp era una buena banda, pero eso fue hace 30 años, ahora soy un hombre distinto. Por suerte, las canciones de esa época siguen sonando frescas y hoy hay gente joven que las sigue descubriendo”, dice.

Ese antes y después tuvo que ver con un largo retiro de diez años, en el que el cantante arraigó lazos con su lado más espiritual antes de retomar su idilio solista: “Para mí lo más importante es la vida –sentencia–. Como artista, expreso lo que siento y veo sobre la vida. No soy tan político como otros artistas, estoy más interesado en mi relación con el amor, Dios y este hermoso planeta que estamos destruyendo (risas). Para mí la música viene del corazón, son restos de mi corazón, de mi algarabía, mi dolor, mis preguntas, mi amor por la vida. Todo lo que me parece importante lo pongo en mis canciones, por eso le llegan al público. El trabajo del artista es ese, expresar lo que es importante para todos”.

De allí que la vida ajetreada de ícono pop no le siente tan bien como en las viejas épocas. Hodgson: “No puedo pensar en mí mismo como una ‘estrella de rock’. Cuando dejé Supertramp me fui también de la industria musical, había tenido suficiente. Quería una vida simple, educar a mis hijos, vivir en el campo, en la naturaleza. Y eso hice. Me detuve. Dejé Los Ángeles y me fui a las montañas del norte de California, allí construí un hogar y crié a mi familia. Cuando mis chicos crecieron, me dije ‘bueno, es tiempo de hacer música de nuevo’. Entonces volví. Pero ahora creo que hay mucho énfasis en ser una ‘estrella’, y ser una ‘estrella’ no es lo importante. Para mí ser un sirviente es lo más importante”.

“Sos músico –prosigue–, tenés algo que dar y ese es tu éxito, tu recompensa, no la fama o los aplausos. Dar lo mejor de mí a la gente y hacerla feliz y hacerla salir del concierto con una sonrisa en la cara significa éxito. Y estoy muy agradecido de tener un trabajo en el que pueda hacer eso, tuve mucha suerte. ¿Por qué querría pensar que soy alguien especial? No hay diferencias entre vos y yo, vos hacés tu trabajo y yo el mío. Las estrellas de rock perdimos un poco el rumbo últimamente”.

Hogar, dulce hogar
–¿Dónde vivís actualmente? ¿Cómo es tu rutina?
–Vivo cerca de San Francisco. Estoy siempre muy ocupado, pero mi rutina es muy simple. No tengo varias casas, tengo un solo hogar. Antes tuve muchas casas, muchos autos, pero eso ya no es valioso para mí. Me gusta estar liviano, agarrar la valija y venirme a lugares como Sudamérica a tocar. Eso es lo que cuenta. En casa llevo una vida muy tranquila, privada, mi vida espiritual es muy importante. Las giras ponen a prueba mi cuerpo y mi mente, y por eso después de cada tour trato de descansar, de mantenerme sano y recargar mis baterías, así puedo hacerlo todo de nuevo.

–¿Cómo te llevás con la leyenda “Supertramp”?
–Yo creé la leyenda, yo creé Supertramp. Supertramp fue mi bebé durante 14 años. Yo escuché Los Beatles y ellos cambiaron mi vida, y formé Supertramp con Rick Davies con la misma intención, queríamos cambiar el mundo. Queríamos hacer música importante y genial, y creo que lo hicimos bien. Estoy orgulloso de haber dejado ese legado. El único problema ahora es que esas canciones son mías, y la gente piensa que son de Supertramp. Y eso hay que corregirlo, hay que decirle a la gente que si quiere ver a Supertramp tiene que ir a ver a Roger Hodgson, porque él es el que mantiene vivo el espíritu.

–¿Creés que el conflicto entre vos y Rick Davies era inevitable?
–No creo que tenga que ser inevitable. Nosotros estuvimos juntos 14 años, fue una buena relación, es un período aceptable para cualquier matrimonio (risas). Pero éramos personas muy distintas, y cuando crecés sabés más lo que querés. Cuando sos joven sos más simple, no tenés muchas cosas por las que discutir. Pero a medida que envejecés te casás, tenés familia y él quería hacer esto y yo lo otro, y así es la vida, es el curso natural de las cosas. A mí esas diferencias me hicieron bien, porque yo tenía que desarrollarme como artista. Yo no tengo problemas con él, Rick sigue adelante con su vida, somos personas diferentes.

Roger Hodgson. El ex cantante de la legendaria banda británica Supertramp toca hoy a las 21.30 en Orfeo Superdomo (Cardeñosa 3450), en el marco de la gira “Breakfast in America Tour”. Entradas anticipadas de $ 110 a $ 495 en Tiendas Vesta de Dinosaurio Mall y en www.orfeosuperdomo.com.

viernes, 13 de abril de 2012

"Give a little bit" en Argentina (2011)

Recepción de los fans a a la salida del hotel rumbo al Gran Rex. Buenos Aires, Argentina (2011).

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domingo, 8 de abril de 2012

Desayuno en Buenos Aires

A pocos días de la llegada de Roger Hodgson a nuestro país, el diario Clarín de hoy publica dos avisos del concierto en diferentes secciones: "Espectáculos" y "Sociedad".
Aunque aquí también desayunamos café, leche y jugo de naranja, el desayuno tradicional es el mate. Para quienes nunca lo tomaron, se trata de una infusión preparada con yerba mate, que se bebe y comparte con bombilla.



lunes, 2 de abril de 2012

Roger Hodgson, el vocalista de Supertramp, aterriza en Mendoza

Fuente: Web diario Los Andes, Mendoza.



Ya podemos esperarlo todo: después de que Morrisey tocara el mes pasado en Maipú, ahora llega al mismo escenario del Stadium Arena el mismísimo Roger Hodgson, la voz de una de las bandas que durante los años ’70 marcó un hito en el mundo: Supertramp.
Creador de uno de los grupos más representativos del rock progresivo, tras su salida de Supertramp en 1983, Hodgson inició una carrera en solitario con la publicación del álbum “In the Eye of the Storm”.


Stadium Arena Maipú, Mendoza.

Ahora, el músico británico regresa a nuestro país en el marco de su agitado tour sudamericano llamado “Breakfast in America Tour 2012”. Con fechas en Córdoba, Rosario y Buenos Aires, se suma ahora Mendoza a la ruta de Hudgson para que los fans puedan revivir los grandes éxitos ‘Give a little bit’, ‘The logical song’, ‘Dreamer’, ‘Take the long way home’, ‘Breakfast in America’, ‘It’s raining again’, ‘School’, ‘Fool’s overture’ y muchos más.
El show tendrá lugar en el Stadium Arena Maipú, el viernes 20 de abril, a las 21.30. Las entradas se comenzarán a vender la semana que viene y costarán entre $ 100 y $ 400.


Escenario del Stadium Arena.