miércoles, 18 de abril de 2012

Crónica de "La Voz", Córdoba, Argentina.

Roger Hodgson en Córdoba: Una lección de rock y pop

Con una banda precisa y brillante, el ex Supertramp dejó una noche inolvidable a las más de dos mil personas que se acercaron al Orfeo. Crónica y lista de temas.



Por Pablo Leites 18/04/2012 02:22

Lo bueno de asistir a un concierto de Roger Hodgson es que no hace falta ser fan. Cualquiera de entre treinta y pico y sesenta años debe haber escuchado, tarareado o silbado alguna vez unos cuantos de los hits irrompibles que el señor desgarbado de aspecto de hippie sabio y bondadoso firmó cuando era la mitad más uno de Supertramp, o luego como solista. Un poco de eso se trataba la cita en el Orfeo a la que asistieron anoche unos dos mil entusiastas de la música. De corroborar en vivo y en directo lo que presentían cada vez que ponían Breakfast in America en el tocadiscos hace más de 30 años: que eran canciones inmunes al paso del tiempo.

Con un pequeño porcentaje de las elegidas para el setlist (pongamos In jeopardy, Dreamer, Give a little bit, Breakfast in America, Lovers in the wind, It's raining again y School), ya tendría Hodgson calidad suficiente como para destilar durante toda una carrera. Razon de más para asimilar que se trata de un impresionante constructor de canciones, además de un tipo privilegiado que mantiene intacta a los 62 la misma voz de tenor que se le reconoce desde los 20 y, sobre todo, un artista que proyecta desde el escenario un carisma sano, sin histerias y con el aspecto de quien hace rato hizo las paces con todo lo que podría alterarlo. De estrellato, nada.

Al frente del compactísimo tandem que integran Bryan Head en batería, Kevin Adamson en teclados, David Carpenter en bajo y Aaron Macdonald en saxos, armónica, teclados, coros y casi todo lo demás, Roger da una lección de interpretación de hits nacidos de irresistibles cepas pop y radiables para siempre como The logical song con la misma meticulosidad y respeto por su propia obra con el que aborda los once minutos y segundos que tiene la profundísima y compleja Fool's overture. Respeto, esa es la palabra. Como cuando decidió alejarse de todo el ruido, las grabaciones y las giras porque el negocio en que se había convertido todo amenazaba con robarle el placer de tocar y un accidente lo dejó diez años pensando.

Felizmente para los seguidores de Supertramp, y para él mismo, de esa década resurgió con un ímpetu que le dura y que instaló en escena anoche desde que salió con etérea camisa blanca y chaleco hasta que cerró, 19 temas más tarde y bañado de ovaciones.

En el interín, sacó a relucir un notable manejo de climas, un histrionismo sobrio y para nada exagerado y una permanente búsqueda de conexión con el público. "Debemos venir más seguido a Córdoba. ¿Saben? Me dan ganas de bajar y abrazarlos a todos", "Me encantan vuestros 'olés'" o "Mi español no es muy bueno, pero lo intentaré, será la parte cómica del show", fueron algunas de las muchas alocuciones que intercaló entre explicaciones amenas del origen de algunas de sus canciones.

Así, por ejemplo, es posible enterarse de que las preocupaciones centrales de su juventud, rectoras de su pluma en The logical song (quiénes sómos, para qué venimos al mundo, quién es Dios) no son tan distintas a las que, por ejemplo, asoman en Death and a zoo, una de las más recientes. "Si fueras un animal y te capturaran: ¿Preferirías morir o vivir en un zoológico", leyó en dificultoso castellano.

Musicalmente, además, no hay muchos compositores que hayan conjugado tan bien la complejidad sonora con cuidadas armonías melódicas. No en vano Hogdson se reconoció a sí mismo como un ferviente admirador de los Beatles. Como ellos, aunque más influído a veces por lo sinfónico que todo lo teñía en los '70, por cierto espíritu folk otras, Hodgson entrega en este World Tour 2012 perlas de su propia cosecha como Along came Mary, con chispazos de la música dodecafónica con que los de Liverpool asombraban en su Álbum blanco.

"Soy un ganador, soy un pecador. ¿Querés mi autógrafo?", tira en uno de los versos del desayuno americano más famoso del pop. Tres décadas más tarde, pareciera que Hodgson se trata a sí mismo como si no fuera una leyenda de la música. En el fondo, debe saber que lo es.

Lista de temas
Take the long way home
School
In jeopardy
Lovers in the wind
Hide in your shell
Easy does it
Sister Moonshine
Breakfast in America
Along came Mary
The logical song
Death and a zoo
Lord is it mine?
C'est le bon
Don't leave me now
Dreamer
Fool's overture
Two of us
Give a little bit
It's raining again

martes, 17 de abril de 2012

Sound check en Córdoba


Hace pocos instantes. Prueba de sonido en el Orfeo de Córdoba, Argentina. Fotografía de Howard Heckers.

Entrevista: Canal 10 de Córdoba

Excelente entrevista de Patricia Jalil

Set List Cordoba

Publicado en Facebook por Howard Heckers, aquí está el set list para esta noche.



La gran sorpresa, estreno en nuestro país, es "Babaji" de "Even in the Quietest Moments".
Comparten este estreno "C'est le Bon" y "Only Because of You". Tambien regresan "In Jeopardi" y "Death and a Zoo" interpretadas aquí en 1998. Ojalá toque la guitarra eléctrica.

Recordando el tour 2010

A tan sólo 48 horas de su actuación en el Lawn Tennis de Buenos Aires, 2 videos nos recuerdan el díalogo con el público de nuestro país.

Roger Hodgson en "La Voz" de Córdoba, Argentina



Por Javier Mattio 17/04/2012

Entra por la puerta del hotel donde se aloja como un huésped más, después de un paseo de mediodía por el estacionamiento y el complejo de negocios que rodea al edificio donde se quedará dos días, antes de una incendiaria seguidilla de cuatro fechas en ciudades argentinas.

Roger Hodgson está radiante, lleva el pelo largo y canoso y viste de manera ligera y levemente formal, con pantalón largo y camisa. Su trato es sumamente modesto, actitud decididamente sencilla de alguien que prefiere dejar la etiqueta de “estrella de rock” de lado, para la anécdota enciclopédica que lo ubica como co–fundador de la legendaria banda británica Supertramp.

Así y todo, su gira actual, la que lo trae hoy al Orfeo, lleva el nombre de “Breakfast in America”, el mismo del mega–hit de su ex banda que aún hoy resuena en oídos generacionales o de jóvenes que acaban de chequearlo en YouTube.

Y es que el nombre del actual tour tiene esa intención: la de enfatizar que Hodgson “es” Supertramp, aunque su ex socio Rick Davies sea hoy el portador oficial del preciado nombre: “La gente no sabe quién es Roger Hodgson, pero sí conocen a Supertramp”, rectifica el cantante, y agrega: “Desconocen que la mayoría de los hits de la banda los escribí yo. Por eso es importante que la gira se llame así, pero además porque tocaré muchas canciones de Breakfast in America; el show es un homenaje el espíritu del disco y al de aquellos tiempos”.

Entonces, un Roger Hodgson renovado que ahora prefiere “desayunar” solo y a sus anchas en América, ya distanciado del bullicio de esas “chicas de California” y las firmas de autógrafos que ¿celebraba? ¿ironizaba? Breakfast in America. Pero, claro: la dieta de hits sigue siendo la misma.

“Me encanta tocar solo. Supertramp era una buena banda, pero eso fue hace 30 años, ahora soy un hombre distinto. Por suerte, las canciones de esa época siguen sonando frescas y hoy hay gente joven que las sigue descubriendo”, dice.

Ese antes y después tuvo que ver con un largo retiro de diez años, en el que el cantante arraigó lazos con su lado más espiritual antes de retomar su idilio solista: “Para mí lo más importante es la vida –sentencia–. Como artista, expreso lo que siento y veo sobre la vida. No soy tan político como otros artistas, estoy más interesado en mi relación con el amor, Dios y este hermoso planeta que estamos destruyendo (risas). Para mí la música viene del corazón, son restos de mi corazón, de mi algarabía, mi dolor, mis preguntas, mi amor por la vida. Todo lo que me parece importante lo pongo en mis canciones, por eso le llegan al público. El trabajo del artista es ese, expresar lo que es importante para todos”.

De allí que la vida ajetreada de ícono pop no le siente tan bien como en las viejas épocas. Hodgson: “No puedo pensar en mí mismo como una ‘estrella de rock’. Cuando dejé Supertramp me fui también de la industria musical, había tenido suficiente. Quería una vida simple, educar a mis hijos, vivir en el campo, en la naturaleza. Y eso hice. Me detuve. Dejé Los Ángeles y me fui a las montañas del norte de California, allí construí un hogar y crié a mi familia. Cuando mis chicos crecieron, me dije ‘bueno, es tiempo de hacer música de nuevo’. Entonces volví. Pero ahora creo que hay mucho énfasis en ser una ‘estrella’, y ser una ‘estrella’ no es lo importante. Para mí ser un sirviente es lo más importante”.

“Sos músico –prosigue–, tenés algo que dar y ese es tu éxito, tu recompensa, no la fama o los aplausos. Dar lo mejor de mí a la gente y hacerla feliz y hacerla salir del concierto con una sonrisa en la cara significa éxito. Y estoy muy agradecido de tener un trabajo en el que pueda hacer eso, tuve mucha suerte. ¿Por qué querría pensar que soy alguien especial? No hay diferencias entre vos y yo, vos hacés tu trabajo y yo el mío. Las estrellas de rock perdimos un poco el rumbo últimamente”.

Hogar, dulce hogar
–¿Dónde vivís actualmente? ¿Cómo es tu rutina?
–Vivo cerca de San Francisco. Estoy siempre muy ocupado, pero mi rutina es muy simple. No tengo varias casas, tengo un solo hogar. Antes tuve muchas casas, muchos autos, pero eso ya no es valioso para mí. Me gusta estar liviano, agarrar la valija y venirme a lugares como Sudamérica a tocar. Eso es lo que cuenta. En casa llevo una vida muy tranquila, privada, mi vida espiritual es muy importante. Las giras ponen a prueba mi cuerpo y mi mente, y por eso después de cada tour trato de descansar, de mantenerme sano y recargar mis baterías, así puedo hacerlo todo de nuevo.

–¿Cómo te llevás con la leyenda “Supertramp”?
–Yo creé la leyenda, yo creé Supertramp. Supertramp fue mi bebé durante 14 años. Yo escuché Los Beatles y ellos cambiaron mi vida, y formé Supertramp con Rick Davies con la misma intención, queríamos cambiar el mundo. Queríamos hacer música importante y genial, y creo que lo hicimos bien. Estoy orgulloso de haber dejado ese legado. El único problema ahora es que esas canciones son mías, y la gente piensa que son de Supertramp. Y eso hay que corregirlo, hay que decirle a la gente que si quiere ver a Supertramp tiene que ir a ver a Roger Hodgson, porque él es el que mantiene vivo el espíritu.

–¿Creés que el conflicto entre vos y Rick Davies era inevitable?
–No creo que tenga que ser inevitable. Nosotros estuvimos juntos 14 años, fue una buena relación, es un período aceptable para cualquier matrimonio (risas). Pero éramos personas muy distintas, y cuando crecés sabés más lo que querés. Cuando sos joven sos más simple, no tenés muchas cosas por las que discutir. Pero a medida que envejecés te casás, tenés familia y él quería hacer esto y yo lo otro, y así es la vida, es el curso natural de las cosas. A mí esas diferencias me hicieron bien, porque yo tenía que desarrollarme como artista. Yo no tengo problemas con él, Rick sigue adelante con su vida, somos personas diferentes.

Roger Hodgson. El ex cantante de la legendaria banda británica Supertramp toca hoy a las 21.30 en Orfeo Superdomo (Cardeñosa 3450), en el marco de la gira “Breakfast in America Tour”. Entradas anticipadas de $ 110 a $ 495 en Tiendas Vesta de Dinosaurio Mall y en www.orfeosuperdomo.com.

viernes, 13 de abril de 2012

"Give a little bit" en Argentina (2011)

Recepción de los fans a a la salida del hotel rumbo al Gran Rex. Buenos Aires, Argentina (2011).